No se trata de ti; se trata de la persona a la que lastimaste y de lo que ella necesita ahora.

Cómo Decir ‘Lo Siento’
y Decirlo en Serio

¿Qué hace una buena disculpa? ¿Cuál es la manera correcta de decir que lo sentimos que no solo alivie nuestra culpa o nos saque del aprieto, sino que sirva mejor a la persona que lastimamos?

Pedir una disculpa verdaderamente auténtica es quizás una de las habilidades de relación más desafiantes, porque para la mayoría de las personas es muy difícil admitir haber actuado mal. Las razones para esto pueden ser desde viejos resentimientos no procesados que parecen justificar la mala acción, defensas que bloquean nuestra capacidad de ver que somos capaces de infligir dolor a alguien que amamos, hasta sentirnos tan abrumados por el conocimiento de que hemos causado a alguien otro dolor que nos cerramos a la hora de comunicarlo.

CONSIDERA EL MOTIVO DETRÁS DE TU DISCULPA

Pregúntate qué motiva la disculpa. ¿Viene de un lugar sincero de remordimiento y un deseo de mejorar? ¿O simplemente quieres suavizar las cosas? ¿Se trata realmente del bienestar de la parte herida o de mi propio bienestar?

Antes de disculparte, asegúrate de que la disculpa provenga del lugar correcto. A partir de ahí, es posible que desees considerar implementar lo que la Dra. Jill Murray, psicoterapeuta, denomina “las cuatro C de la disculpa: confesión, contrición, compasión y cambio constante de comportamiento”. Estos son los cuatro pasos para una mejor disculpa:

  1. CONFIESA SIN EXCUSAS: YO HICE ESTO

El acto de confesar suena bastante simple, pero su lenguaje y fraseo son críticos.

“La parte culpable necesita decirle a la víctima lo que hizo sin excusas ni echando culpas”, dice Murray. “A diferencia de ‘Hice esto porque hiciste aquello’ o ‘Hice esto porque estaba borracho’, etc.”

Una mala disculpa podría comenzar con “Lo siento si te sentiste…” o “Lamento que …” ya que “ambos colocan la responsabilidad en la otra parte.

También debes deshacerte del “pero”. Mantente enfocado en los hechos de lo que tu hiciste, no en tu propia estimación del daño o lo que la otra persona pudo haber hecho.

  1. SER CONTRITO Y HACER UN PLAN PARA CAMBIAR

La segunda ‘C’ es contrito o sentir arrepentimiento, y esto es más que expresar que realmente lo sientes (aunque eso seguramente es aparte), también es comprometerse a cambiar en ese mismo momento.

Si no tiene un plan para evitar que su comportamiento dañino se repita, entonces corre el riesgo de hacer una “disculpa vacía”, que es una disculpa que no va seguida de un cambio de comportamiento, actitud, etc.

  1. TEN COMPASIÓN Y ACTIVAMENTE ESCUCHA

Compasión, la tercera C, es donde te pones una tapa y escuchas lo que la parte ofendida tiene que decir. Es donde comenzamos a entender que una buena disculpa no es una declaración de una persona a otra; es un diálogo entre ambas partes.

“No podemos asumir que sabemos lo que sienten los demás, por lo tanto, es importante escuchar con atención y sin interrumpir para que la otra persona se sienta escuchada”, dice la Dra. Michele Kerulis, profesora de consejería. “Invita a la otra persona a compartir su versión de la historia, así como las emociones que experimentó después de la situación. Incluso si no comprende completamente las emociones de la otra persona, es importante reconocer que la otra persona experimentó algo incómodo y doloroso.”

  1. PREPÁRATE PARA EL CAMBIO PORQUE ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO

La cuarta y última ‘C’ representa unas pocas palabras, ‘cambio constante de comportamiento’. Como enfatiza el Dr. Murray, la parte infractora debe comprometerse a trabajar para cambiar.

Incluso si hiciste algo comparablemente menor, como abandonar a un amigo o llegar tarde, siempre es clave recordar que si bien eres tú quien se disculpa, no se trata de ti; se trata de la persona a la que lastimaste y de lo que el/ella necesita ahora.

 

Material Relacionado