Todos los maridos molestan a sus esposas. Puedes pensar que tu matrimonio es perfecto, pero según ella, a veces puedes resultar irritante. No significa que seas un mal marido, significa que eres simplemente un hombre.

25 Cosas Que Haces y
Que Molestan a tu Esposa

Todos los maridos molestan a sus esposas. Puedes pensar que tu matrimonio es perfecto, pero según ella, a veces puedes resultar irritante. No significa que seas un mal marido, significa que eres simplemente un hombre. Para ella, Dios corrigió los errores cuando hizo a las mujeres. Según la Biblia, Dios creó a la mujer para ayudar al hombre. Ella no necesitaba ninguna ayuda. Por eso es inevitable que las molestemos y necesitemos ayuda.

¿Puedes cambiar? ¿Deberías cambiar? Eso depende de ti. Depende de si tu comportamiento molesto está causando daño en tu relación y de cuánto la valoras. Echemos un vistazo más de cerca a algunas de esas cosas molestas que hacemos y veamos si podemos hacer algunas correcciones. Aquí hay 25 cosas que podrías estar haciendo ahora mismo y que molestan a tu esposa.

1. No escuchar

Asientes con la cabeza y dices “¡ajá!”, pero sinceramente tu mente está en otro planeta. Estás pensando en cuestiones más importantes como por ejemplo, cómo resolver las necesidades del hambre en el mundo, en lugar de en la cena de esta noche. O estás pensando en cómo puedes mejorar tu equipo de fútbol favorito. Cuando no estás escuchando activamente, le envías el mensaje de que “ella no es importante.” Intenta prestar atención repitiendo lo que ella dice y mirándola a los ojos.

2. Dejar tu ropa sucia esparcida por todos lados

A menos que vivas en un hotel, probablemente no tengas servicio de limpieza para recoger tu habitación. Entiendo que es más fácil dejar los calcetines debajo de la cama o la toalla mojada en la silla, pero trata de entender el sentido de no querer recoger la ropa interior manchada.

3. Preguntar dónde está algo sin molestarte en buscarlo primero

Las mujeres tienen poderes sobrenaturales para saber dónde están las cosas; sin embargo, lo más apropiado es hacer un esfuerzo por mirar detenidamente primero, en lugar de querer que otra persona haga el esfuerzo por ti.

4. No limpiar el lavabo del baño después de afeitarte

Sé que el lavabo y el piso del baño pueden llenarse rápidamente con el cabello de tu esposa, pero eso no te da derecho de dejar tu propio vello facial en el lavabo después de afeitarte. Al menos limpia tus virutas faciales con un pañuelo de papel.

5. Negarse a preguntar direcciones

Los hombres tienen mejores habilidades espaciales y direccionales que las mujeres. Es un hecho. Pero el sistema GPS integrado en nuestro cerebro a veces puede fallar. Cuando se pierde, pedir ayuda no es un signo de debilidad. Sé un hombre y admite que estás perdido. 

6. Ronquidos

Algunos maridos prefieren admitir la infidelidad que el roncar. ¿Alguien se ha oído alguna vez roncar? Muy difícil de demostrar. La clave es ser empático porque su esposa no ha dormido toda la noche desde que se casó. Este comportamiento molesto es difícil porque es algo con lo que naciste, sin embargo, ahora existen algunos dispositivos para no roncar, como boquillas, que si ayudan. Una esposa descansada es una esposa feliz.

7. Actuar como un completo bebé cuando estás resfriado

Cuando un marido se resfría o tiene alguna otra dolencia, puede convertirse en un estado de emergencia. Siente que sólo le quedan tres días de vida y queda incapacitado. Es cierto que la atención adicional es bienvenida, pero no dejes que dure más de dos días. Asegúrate de compartir la misma cantidad de atención que ella te muestra cuando se enferma.

8. Olvidar el aniversario, o su cumpleaños, o…

El cerebro de un marido es capaz de memorizar a todos los jugadores de un equipo de fútbol del año 1985, pero cuando se trata de fechas realmente importantes, como la fecha de su aniversario o el nacimiento de su preciosa novia, la computadora se congela. Marque con un círculo las fechas importantes en su calendario y planifique con anticipación.

9. Sentarse en el baño una cantidad ridícula de tiempo

Es un misterio que ha dejado perplejas a las esposas (y a las mujeres en general) durante décadas. ¿Por qué un hombre va al baño y se queda mucho más tiempo del necesario? ¿Qué diablos está haciendo allí? Todo este lío comenzó con la invención de los periódicos y luego de los teléfonos móviles. Los hombres sabemos que solo buscamos un poco de paz y tranquilidad, como un tiempo de espera, así que hazle saber a tu esposa que es solo eso y que todavía la amas.

10. Mantenerse en contacto con sus ex

Este es un hábito molesto que puede acabar con un matrimonio. ¿Estás absolutamente seguro de que necesitas ser amigo en Facebook de tus amigas de la secundaria? Eso es simplemente extraño e incorrecto. Ni siquiera deberías tener fotos de ellas almacenadas en ningún lado si sabes lo que es bueno para ti. Tal vez sea hora de que dejes que el pasado quede en el pasado. Tíralo a la basura.

11. Mostrar más afecto a tus hijos que a ella

Nadie dice que no debas amar a tus hijos, pero la relación más importante en la familia es tu matrimonio. Si haces todo lo que puedes por tus hijos pero ni siquiera puedes darle a tu esposa un beso en la mejilla, debes saber que esto no pasará desapercibido para ella y no terminará bien.

12. No ir al médico

Seamos honestos aquí. La razón por la que los hombres no visitan al médico es porque les tienen miedo. Demasiados hombres han muerto prematuramente por no cuidarse a sí mismos. No hagas que tu esposa te arrastre para hacerte un chequeo. Hazlo porque la amas, por ella. Quizás si intentaran sacar a varios bebés de tu cuerpo durante varias horas de dolor y angustia, tu también dejarías de tener miedo a los médicos.

13. Amar las películas equivocadas

Los hombres pueden tener miedo de los médicos, pero al elegir una película quieren ver sangre y violencia. Puede traer al guerrero interior hacia afuera. Por eso, ver una buena película de acción es defendible. Sin embargo, puedes darle un regalo a tu esposa viendo una película romántica con ella de vez en cuando. Ver la película “Barbie” no te castrará.

14. Contradecirla con sus amigas

Una de las reglas más fundamentales de un matrimonio exitoso es actuar siempre como si estuvieran en el mismo equipo. Ella te respalda y tú a ella. Corregir en público es degradante. No siempre es necesario que estés de acuerdo, pero sí debes apoyarla, o al menos mantener la boca cerrada. El público está para alabar a tu esposa.

15. Necesitar elogios por hacer incluso la tarea más pequeña de la casa

Sacar la basura o lavar los platos puede parecerte un trabajo duro, pero ten por seguro que no eres el único en la relación que se esfuerza. En el matrimonio no llevamos cuentas, no es un juego. Cuando tu esposa hace una tarea que los beneficia a ambos, por ejemplo, cocinar o lavar la ropa, ella no espera a que la colmen de elogios y la exalten como a una heroína desinteresada que finalmente ha hecho que la casa sea segura y haya restaurado la libertad y democracia a sus habitantes.

16. Coquetear con tus amigas o tus compañeras

Quizás pienses que es inofensivo, pero coquetear cuando estás casado es como caminar sobre la cuerda floja entre dos rascacielos. Es muy fácil perder el equilibrio y morir (literalmente). No pases por ahí.

17. Responder a “¿Este vestido me hace ver gorda?” con cualquier cosa menos “¡Te ves hermosa!”

Si aún no lo sabías, ¡es sorprendente entender cómo es que te casaste!

18. Dejar la tapa del inodoro levantada

Elegir bien tus batallas es importante en el matrimonio. No ganarás en esta. No hay ninguna buena razón para no ser lo suficientemente considerado como para devolver el asiento del inodoro a su posición original antes de salir del baño. Recuerda que ella se sienta para ambas actividades. Bajar el asiento tal vez añadirá dos segundos de esfuerzo a tu día.

19. No preocuparte por tu apariencia

Lo opuesto al marido que usa demasiados productos de cuidado personal es el hombre que ni siquiera puede arrancarse los pelos de la nariz. El hecho de que esté casado no significa que ahora pueda empezar a descuidarse oficialmente. Ya no tienes una madre ahí para que te ponga la pasta de dientes en la boca. Lo mínimo que puedes hacer es honrar a tu esposa por todo lo que hace por sí misma y mirarte en el espejo para ver si estás a su altura.

20. Salir demasiado seguido con los amigos o compañeros

Varios estudios han demostrado que es saludable que los hombres tengan una vida social activa. Jugar deportes con tus mejores amigos es una excelente manera de aliviar el estrés y forjar amistades masculinas sólidas. Pero si sucede noche tras noche tras noche (y así sucesivamente), no puedes culparla por pensar que podrías estar tratando de evitarla. Haz del tiempo deportivo una ocasión especial, no algo habitual. Te casaste con ella, no con ellos.

21. Ya no creer que sea necesario seducirla

Incluso si ambos han dormido en la misma cama durante décadas, en el momento en que empiezan a dar esto por sentado, o piensen: “Podemos saltarnos los juegos previos, quiero terminar a tiempo para ver el partido,” tendrás una esposa infeliz en tus manos. Se debe perseguir un gran deseo de las mujeres. Vuelve a ponerte tu brillante armadura y mata al dragón por ella.

22. Estar demasiado apegado a mamá

Hay una razón por la cual la Biblia pide al hombre que deje a sus padres y no a la esposa que deje a sus padres. Una esposa no necesita competencia. Si necesitas consultar con tu mamá sobre cada decisión de tu vida, antes de hablar con tu esposa, podrías ser un niño de mamá. La mujer más importante de tu vida es tu esposa. El segundo y tercero más importante es tu esposa.

23. Negarse a bailar con ella

Ninguna esposa cree sinceramente que su marido sea Luis Fonsi o Justin Beiber, lo único que quiere es que tú hagas un esfuerzo, que la tomes de la mano y la lleves a la pista de baile o a la cocina. Incluso si tienes dos pies izquierdos, el solo hecho de que lo intentes ayuda mucho.

24. Sentirse demasiado divertido con las flatulencias

Al contrario de lo que piensa la mayoría de los hombres, los gases se pueden controlar, y hacerlo todo el tiempo sin que te importe lo que ella sienta o piense no es tan divertido como crees. Las mujeres no disfrutan tanto de este sonido y olor como los hombres. Respeta sus gustos.

25. Beber más de lo debido

Este es, y con razón, uno de los hábitos más  molestos, hirientes y dañinos que existen. Arruina la vida de tu esposa y de tus hijos. Lo triste es que la mayoría de los hombres no entienden esto y no están dispuestos a renunciar a ello. Lo opuesto al amor es la apatía. No seas apático con tu esposa acerca de los hábitos molestos que están destruyendo tu relación. Decir “así soy yo” es una respuesta falsa y egoísta. Dios te pedirá cuenta de cómo trataste a tu novia y a la de Cristo.

“El Señor ha visto que ustedes no han cumplido su compromiso con aquellas mujeres con quienes se casaron cuando eran jóvenes.” Malaquías 2:14

Adaptado de https://bestlifeonline.com/annoying-husband-habits/

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